Decisiones que te pueden costar caro

En el servicio de transporte público individual de pasajeros tipo taxi, el cumplimiento de las normas de tránsito no solo evita sanciones, sino que garantiza la seguridad de los usuarios y la continuidad del trabajo diario.

  • Exceder los límites de velocidad establecidos en la vía, especialmente en zonas urbanas y escolares.
  • Manipular el teléfono celular mientras se conduce, afectando la atención en la vía.
  • No portar o tener vencida la documentación obligatoria: licencia de conducción, tarjeta de operación, SOAT, revisión técnico-mecánica y tarjeta de control.
  • Conducir sin utilizar el cinturón de seguridad o permitir que los pasajeros no lo utilicen.
  • Estacionar o detener el vehículo en zonas prohibidas o de alto riesgo.
  • No cumplir con las condiciones técnico-mecánicas del vehículo (luces, frenos, llantas en mal estado, entre otros).
  • No respetar señales de tránsito, semáforos o normas de prelación en la vía.
  • Prestar el servicio sin cumplir las condiciones establecidas por la autoridad de transporte (documentación o habilitación vigente).

Estas conductas no solo pueden generar comparendos y sanciones económicas, sino también la inmovilización del vehículo y procesos más complejos según la gravedad de la infracción.

Conducir con responsabilidad marca la diferencia

Cuando un agente de tránsito realiza un control y tenemos toda la documentación en regla, demostramos compromiso, legalidad y respeto por nuestro trabajo. La mejor forma de evitar sanciones es simple: conducir con prudencia, respetar las normas y mantener el vehículo y la documentación siempre al día.