A medida que avanza la llegada de vacunas contra el COVID-19 al país y su suministro en las personas con mayor riesgo, Tax Individual propone a los gobiernos nacional y locales, tener en cuenta en el orden de prioridades a los conductores de taxi del país.

Desde el inicio de la pandemia, el sector del transporte público individual de pasajeros no ha detenido su labor y ha sido uno de los pocos que ha prestado servicio de manera continua para poder movilizar a aquellos sectores básicos y esenciales para la economía y la sociedad, entre ellos, el de la salud.

Aunque el sector en general viene aplicando protocolos de bioseguridad, impulsados por las empresas del ramo, es necesario que se adelante una vacunación pronta a los conductores para ofrecerle todas las garantías de seguridad a los miles de usuarios que diariamente utilizan el servicio de taxi en el país. Es por ello que hacemos un llamado a las diferentes autoridades de salud de carácter central y local para tener en cuenta en sus esquemas de priorización a esta población.

En el Valle de Aburrá, 35 mil conductores derivan su sustento del transporte público individual de pasajeros y movilizan unas 564.300 personas diariamente.

Ya autoridades en otras ciudades del mundo como Madrid en España y Nueva York han priorizado la vacunación en sectores considerados esenciales, entre ellos el de los conductores de taxi.

Esta es una solicitud que hacemos de manera respetuosa y teniendo en cuenta el número de vacunas disponibles y el orden de prioridades que establezcan las autoridades de salud.